Si te preguntas por qué te sientes hinchada después de comer, debes saber que es una sensación bastante habitual y que puede tener diferentes causas. Comer demasiado rápido, hacer comidas muy abundantes, tomar bebidas con gas, el estreñimiento o determinados alimentos pueden influir.
Y no, sentirte hinchada después de comer no significa automáticamente que tengas una intolerancia.
Qué puede causar hinchazón después de comer
La hinchazón después de comer puede aparecer por diferentes motivos. A veces simplemente hemos comido más cantidad de la que necesitamos o demasiado rápido.
También puede influir comer mientras estamos estresados, tomar muchas bebidas con gas, tener estreñimiento o que determinados alimentos nos sienten peor.
Por eso es interesante observar cuándo aparece la hinchazón y no eliminar alimentos al azar.
Cómo evitar la barriga hinchada después de las comidas
Para evitar la barriga hinchada después de las comidas, prueba primero con cambios sencillos.
- Come más despacio
- Mastica bien
- Evita comer constantemente delante del ordenador o la televisión
- Procura que las comidas no sean excesivamente grandes

También puede ayudarte mantener una buena hidratación y moverte después de comer en lugar de tumbarte inmediatamente.
Cuándo deberías consultar por la hinchazón
Si la hinchazón es frecuente, intensa o ha aparecido recientemente y no mejora, merece la pena comentarlo con un profesional sanitario.
También es importante consultar si aparece junto con síntomas como pérdida de peso no buscada, sangre en las heces, vómitos, fiebre o dolor intenso.
No merece la pena hacer una lista interminable de alimentos prohibidos sin saber qué está ocurriendo.

Qué papel tiene la alimentación en las digestiones
La alimentación puede influir mucho en cómo nos sentimos después de comer, pero no existe una dieta universal para evitar la hinchazón.
Lo que le sienta bien a una persona puede sentarle mal a otra. Por eso, si tienes molestias frecuentes, lo más útil es estudiar tu caso y buscar la causa en lugar de eliminar alimentos porque alguien te ha dicho que “inflaman”.
Escuchar a tu cuerpo también significa aprender a distinguir entre una molestia puntual y un problema que necesita ser valorado.

