Aprender cómo cuidar tu alimentación durante la menopausia no significa seguir una dieta especial ni eliminar grupos de alimentos.
Es una etapa en la que pueden producirse cambios en el cuerpo, en el apetito, en el sueño y en la composición corporal, por lo que merece la pena prestar atención a algunos hábitos.
Pero sin convertir la comida en otra fuente de preocupaciones.
Qué alimentos priorizar durante la menopausia
Durante la menopausia conviene priorizar alimentos variados y nutritivos: verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, frutos secos, pescado, huevos, carnes magras y alimentos ricos en calcio como los lácteos o sus alternativas enriquecidas.
También es interesante utilizar aceite de oliva como grasa habitual y mantener una buena hidratación.
No necesitas comer perfecto. Necesitas comer suficientemente bien la mayor parte del tiempo.

Cómo cuidar la masa muscular durante la menopausia
Cuidar la masa muscular durante la menopausia es importante, y aquí alimentación y ejercicio van de la mano.
Incluir alimentos ricos en proteína a lo largo del día y realizar ejercicios de fuerza puede ayudarte a mantener la musculatura.
No se trata de obsesionarte con los gramos de proteína ni de levantar grandes pesos. Se trata de darle a tu cuerpo los recursos que necesita y mantenerte activa.
Qué hacer con los cambios de apetito y peso
Los cambios de apetito y peso pueden aparecer durante esta etapa, pero no tienes que responder haciendo una dieta cada vez más restrictiva.
Puede ser más útil revisar cómo son tus comidas, si estás llegando con demasiada hambre a determinadas horas, cuánto te mueves, cómo duermes y qué alimentos forman parte de tu día a día.
A veces pequeños cambios tienen más sentido que empezar otra dieta.

Una alimentación saludable no tiene que ser perfecta
Una alimentación saludable durante la menopausia no tiene que ser perfecta:
- Puedes comer verduras y también disfrutar de un chocolate.
- Puedes cuidar tus comidas entre semana y salir a cenar el sábado.
- Puedes tener días más organizados y otros más caóticos.
Cuidarte no significa controlar cada bocado.
Esta etapa puede ser una buena oportunidad para dejar atrás las dietas que te han acompañado durante años y empezar a cuidar tu alimentación desde otro lugar: con más calma, más conocimiento y mucho menos miedo a la comida.

